Entradas

Además de llorar

Imagen
16 de noviembre de 2015 Escribo esto dos días después de los atentados de París y a la mañana siguiente al bombardeo respuesta de la ciudad de Raqqa por la aviación francesa y estadounidense. Después de haber visto fotos y vídeos de cuerpos destrozados y de niños llorando. Y me gustaría poder hacer algo, primero para consolar a  los que lloran, después para evitar más llanto. Las redes sociales se han llenado de mensajes de compasión, pero también de rabia, de impotencia y también, tristemente, de odio. ¿Cómo es posible causar una masacre como la de París? ¿Cómo es posible no compadecerse de los niños que viven y mueren en las zonas en guerra?  Convencida como estoy de que los valores europeos de libertad y tolerancia son infinitamente superiores a cualesquiera otros ¿cómo voy a dejar de llorar por niños sin familia, padres sin hijos, vidas destrozadas, sólo porque pertenecen a una sociedad que no los comparte? Convencida como estoy de que una ...

Criar o educar

28 de septiembre de 2015 Ahora que casi se acaba el verano en Madrid y en los colegios, institutos y universidades ya han comenzado las clases de un nuevo curso, parece un buen momento para compartir dos reflexiones sobre este tema. Hace bastantes años, cuando yo era una niña, era frecuente oír la expresión "criar a los hijos", que hoy ha caído en desuso (al menos en España).  Es una expresión muy precisa, muy centrada en lo que durante siglos ha sido la principal preocupación de los padres: dar de comer y mantener medianamente sanos y protegidos a los hijos. La mayor parte de la población no tenía recursos materiales para mucho más y sin ese mínimo puramente biológico es difícil plantearse la cuestión de qué recursos intelectuales o morales proporcionar a los hijos. No obstante, a poco que se pudiera, esa crianza contenía una voluntad de mejorar (el respeto reverencial por el conocimiento, el deseo de que los chiquillos aprendiesen) y un afán de conseguir el respe...

Multiculturalismo y tolerancia

Imagen
26 de agosto de 2015 Las cabeceras de la prensa en los últimos meses parecen estar llenas de noticias o sobre las atrocidades del Estado Islámico o sobre la avalancha de refugiados que busca una vida mejor -y a veces simplemente una vida- en Europa. Y, además, de la rabia o compasión  -según el caso- que me producen esos titulares, las reflexiones posteriores me llevan siempre a las mismas preguntas, que me gustaría que todos los ciudadanos europeos nos hiciéramos y nos respondiéramos, sin demagogia, sin hipocresía y, por favor, por favor, sin corrección política. ¿Cuál es la religión mayoritaria (y en la inmensa mayoría de los casos oficial y en no pocos la única permitida ) de todos los países implicados en el surgimiento del DAESH y en su área de expansión? ¿Cuál es la postura de la mayor parte de esos países hacia la práctica de otras religiones, el abandono de la religión oficial o la ausencia de religión? Y ojo, al hablar de postura hablo no sólo de las ...

El relativismo moral tiene un precio...

... que tal vez terminen pagando nuestros hijos. 23/12/2014 La semana pasada he estado unos días en Marruecos, por motivos de trabajo. No voy a detallar las cosas que me sorprendieron -unas agradablemente, otras de manera decididamente molesta- pero sí quiero comentar dos aspectos que me han hecho cavilar bastante a la vuelta. El primero de ellos la defensa de un alto funcionario marroquí de la sensatez de incluir en la reglamentación de la vida civil de aquellos aspectos de la religión (musulmana) que pudieran ayudar a orientar el comportamiento de las personas.  El segundo la reacción de algunos europeos ante esta afirmación, al aceptar por un lado que esto pudiera ser conveniente dado que se trata de "su cultura" y, al rechazar, por otro, la hipótesis de que los valores europeos pudieran ser moralmente superiores.  De verdad que aún no salgo de mi asombro: ¿o sea, que en Europa en general y en España en particular, hemos llegado a un punto en que por d...

Compasión y cobardía

Imagen
10 de octubre de 2014 Hoy el Comité Nobel de Noruega ha concedido el Premio Nobel de la Paz a Kaylash Satyarthi y a Malala Yousafzai . Una adolescente paquistaní musulmana a la que la barbarie de los talibanes estuvo a punto de matar por el delito de ir a la escuela, contarlo y defender el derecho de las niñas a la educación. Y un activista indio que lleva años liderando la lucha pacífica contra el trabajo infantil, en su país y en todo el mundo, difundiendo el mensaje de que los niños necesitan educación como el medio más seguro de alcanzar una vida digna y una sociedad mejor. Y hoy, en un hospital de Madrid, Teresa Romero, auxiliar de enfermería, contagiada de Ébola por atender a un paciente con esa misma enfermedad, gravísima, sin cura y extremadamente contagiosa, permanece en estado crítico. Son ejemplos de que hacer lo que debemos no es siempre fácil, ni siquiera seguro, ni mucho menos agradable. Ejemplos de cómo hemos olvidado, en nuestra protegida y c...

La falacia del progreso

Imagen
Google+ 12 de septiembre de 2014 Una de las ideas que nos dejó en herencia la revolución industrial del siglo XIX, al menos en Europa y en América, fue la creencia en el progreso ininterrumpido de la sociedad. El convencimiento de que el esfuerzo humano generaría, de manera continuada, avances en todas las áreas de la vida y el conocimiento y que esos avances, más o menos rápido, se traducirían en mejores condiciones de vida para todos los miembros de la sociedad. Sobre ese optimismo que podríamos calificar de científico, en la medida en que espera todos esos avances del cada vez mayor y mejor conocimiento de la naturaleza, muy diversas teorías políticas trataron de diseñar sociedades que aseguraran tanto el efectivo desarrollo de los avances como la mejor difusión de sus beneficios y ahí están las diversas utopías anarquistas y comunistas. Las atroces guerras del siglo XX y los millones de muertos de esas utopías puestas en práctica no fueron suficientes para que las sociedades o...

Mercado y moral, fanatismo y tolerancia

Imagen
29 de agosto de 2014 Llevo ya una temporada larga escuchando a moralistas de toda índole hablar de las maldades del mercado, de la perversidad del capitalismo, de la corrupción de la banca y de la falta de honradez de las empresas. Las recetas ofrecidas para poner remedio a todos estos males varían, desde las más radicales (si la raíz de todos ellos es el capitalismo como sistema, erradiquemos éste y desaparecerán) a las más intervencionistas (el problema es la falta de regulación, hagamos que el Estado intervenga en todos los sectores de actividad y eso eliminará comportamientos irregulares) sin descuidar las utópicas (los individuos persiguen su interés individual porque se han educado en un sistema sin principios, creemos un sistema solidario y todos los "hombres nuevos" se dedicarán con afán al interés ajeno). Y, en mi opinión, tanto el problema como la solución, están en las personas: si una persona no tiene principios morales, si no le importa lo que está...